Los 8 hábitos de los empresarios digitales que rockean
2 comentarios en “Los 8 hábitos de los empresarios digitales que rockean”
Aivy Gómez Caballero
Los hábitos más desarrollados en mi, son levantarme temprano, moverme, nutrirme y aprender. Éste último es mi tercer pulmón. Estoy trabajando en la meditación, descargué una app: CALM, que me ha servido mucho para vincularme poco a poco a la meditación. Siento que no me visualizo con la frecuencia que debería hacerlo, producto de mis creencias limitantes y miedos mencionados con anterioridad.
Trabajo actualmente en el enfoque y desde hace un año en el CONECTAR y lo estoy disfrutando.
Esta semana comencé a hacer un ejercicio conmigo misma para iniciar la meditación, desde vivir el momento presente. Te lo comparto: cuando voy por la calle, manejando o si estoy en un lugar haciendo nada, miro a mi alrededor y me describo todo, cada cosa, persona o situación que veo la describo y me la cuento a mí misma como si estuviera hablando con otra persona. La única regla: intentar ver algo diferente, por ejemplo, no puedo decir “ahí hay un árbol y allá otro árbol”, sino que soy más detallista “ahí hay un árbol alto y allá un árbol con muchas flores rosadas”. Eso me ha ayudado muchísimo a trabajar el mindfulness. Pruébalo y me cuentas.
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Los hábitos más desarrollados en mi, son levantarme temprano, moverme, nutrirme y aprender. Éste último es mi tercer pulmón. Estoy trabajando en la meditación, descargué una app: CALM, que me ha servido mucho para vincularme poco a poco a la meditación. Siento que no me visualizo con la frecuencia que debería hacerlo, producto de mis creencias limitantes y miedos mencionados con anterioridad.
Trabajo actualmente en el enfoque y desde hace un año en el CONECTAR y lo estoy disfrutando.
Esta semana comencé a hacer un ejercicio conmigo misma para iniciar la meditación, desde vivir el momento presente. Te lo comparto: cuando voy por la calle, manejando o si estoy en un lugar haciendo nada, miro a mi alrededor y me describo todo, cada cosa, persona o situación que veo la describo y me la cuento a mí misma como si estuviera hablando con otra persona. La única regla: intentar ver algo diferente, por ejemplo, no puedo decir “ahí hay un árbol y allá otro árbol”, sino que soy más detallista “ahí hay un árbol alto y allá un árbol con muchas flores rosadas”. Eso me ha ayudado muchísimo a trabajar el mindfulness. Pruébalo y me cuentas.